miércoles, 8 de mayo de 2013

Colegio Carmelitas


Siguiendo con las charlas de Innovación. El día 26 de abril del 2013 tuvimos al director del colegio Carmelitas de Elda, Rafael Martel. Donde nos explicó que un colegio es una escuela de aprendizaje, todos somos maestros pero a su vez aprendices.

Durante los años de profesión de Rafael, ha pasado por 5 leyes educativas y a nosotros nos tocará pasar por lo mismo. Nos explica que para poder ser un buen maestro primero hay que ser persona y que el objetivo es entender la innovación como una estrategia fundamental en la gestión de un centro educativo y comprender la orientación al servicio y al mercado como forma de actuar.
¿Qué es un centro educativo?  Es un servicio al cliente, es decir, invertir tiempo en las personas. Según Rafael un centro educativo es esto. Me llamó la atención como a sus alumnos los denomina clientes.

Por otra parte, en todas las relaciones con el exterior la escuela se hace presente en nosotros. Todo comunica, hagamos lo que hagamos estamos comunicándonos. Como maestro debemos preguntarnos ¿qué quiere el cliente de mí? y ¿Qué quiero yo de mis alumnos? El objetivo principal de un centro educativo es consolidar la relación con nuestros hijos y su formación integral para su futuro laboral y felicidad personal. Lo más importante es la felicidad personal y que los alumnos a la vez sean felices.

¿Qué nos puede ayudar en un centro educativo? El marketing una gran solución… Es una herramienta que va a ayudar en el centro educativo para crear, comunicar, entregar e intercambiar ofertas que tienen valor para los consumidores, clientes…
¿Qué es un cliente a nivel de un centro educativo? Esto está formado por alumnos, padres o madres, profesorado, Personal de Administración y Servicio, empresas proveedoras, entidad propietaria…

El cliente a su vez ha cambiado: su atención un recurso escaso, demanda de la adaptación de la oferta a sus necesidades, más informado y exigente, más cómodo sin distancias y busca confianza. 
Pero también la enseñanza ha cambiado, a finales del S. XIX-XXLa familia es el núcleo formador, los roles estaban predeterminados, el padre trabaja fuera, la madre está en casa y el hijo está en la escuela. En la actualidad los padres están separados y divorciados, la madre trabaja fuera del hogar, nuevas familias, por lo que se les cede a los abuelos, 8 horas de colegio, televisión, internet, videojuegos. En este contexto la escuela debe enseñar a comer, higiene, respetar horarios, cubrir necesidad de afecto, detectar problemas de salud…
Los productores y clientes no piensan igual: El cliente es aquel que compra soluciones, sus necesidades crean productos, quieren que sus conveniencias sean lo primero, quieren alto estándar. En cambio el productor, hace el producto, intenta venderlos y organiza su gestión.

Debemos saber cómo piensan los padres, los alumnos y la sociedad. Es necesario estar en la innovación porque depende de mí mejora va a mejorar al resto, no podemos seguir haciendo cosas de hace años, debemos a su vez cambiar cosas. Lo que le vamos a enseñar a los niños durante todo el proceso es una marca a nuestros alumnos. Sólo se aprende algo que se practica.
Las innovaciones afectan a la organización, trabajadores, y por supuesto a los clientes.
La innovación sirve para disminuir la tasa de educación. Al profesor le interesa innovar para reducir el esfuerzo, aumentar la motivación, la adquisición por parte de los alumnos de conocimientos, habilidades y capacidades relacionados con su asignatura.

Desde el punto de vista del alumno es importante innovar para aprobar más fácilmente, disminuir el esfuerzo, ser feliz y pasarlo bien aprendiendo.
 El 80 % de porque mi alumno está motivado y trabajo no está relacionado con lo racional sino con el emocional. Debemos saber que el objetivo es saber estimular a nuestros alumnos.

Es un director que se ve que tiene ganas por aprender diferentes tipos de Innovaciones para hacer que los alumnos se sientan más cómodos algo que es importante para la enseñanza-aprendizaje.
Pero por otra parte, no me ha gustado la idea que tiene de alumnos, los trata como si fueran clientes y todo lo abordaba al marketing. Desde mi punto de vista, una escuela es mucho más que eso, un alumno no es un cliente, es un alumno, a quien le trasmitimos nuestros conocimientos para que en un futuro puedan desenvolverse de una manera autónoma. Ellos no están comprando la educación, como si de clientes se tratase, más bien somos todos los docentes los que tenemos ganas de enseñar y que los alumnos aprenda. 

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